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viernes, 9 de agosto de 2013

Oquedad

por Diana Brüja Pälacios

Encendí, una a una, las trescientas treinta y tres velas que iluminaban un letargo finito. Fue como intentar chupar el tuétano al hueso de un secreto en busca de su misterio insondable. Pasé de un cuarto a otro hasta que encontré el del vidrio roto; aquél donde se cuela el aire frío que aumenta la borrazón de la sonrisa, similar a esos hoyos en tu rostro que dibujan la silueta de unos labios que invitan al exquisito beso.
Camino como si no estuviera despierta; sin una explicación sincera, todo cambió: El hueco en el vidrio se transforma en la lupa que permite observar de cerca las profundas singanas con toda su fuerza y no hay respuesta a todo. No puedo evitar recordar que éstas sin acciones son sólo eso y en ellas no existe trascendencia. Ahora debo caminar hacia el origen de nuevo. ¿Sabes cómo? Al límite de mis posibilidades, contra mí, contra todos, contra nada.
No puedo evitar tañir mi faringe con una melódica composición de moda mientras estoy allí, mirando el agujero; pero sólo sale un sonido cóncavo, desgarrador y es que fui experta en hacer tan grandes y fuertes mis cuerdas vocales para lamentarme, para no tener sinfonías en otras situaciones que marqué mi garganta profundamente... Renuncié, por un momento, a continuar el regreso.
Mis pasos permiten la obertura en todo este andar. Ahora estoy tirada en la ceguera, en un círculo sin saber cómo salir esperando algo que no sé ni qué es. Deseo en lo más profundo de mi corazón que, al menos, tome la ley en mis manos y rellene esos hoyitos de sus mejillas, esos espacios vacíos inconclusos que no me permiten el libre juego de la vida y anuncia mi llegada al inicio, mi final.
¿Acaso esta oquedad no se llenará nunca? Desgraciada

Fotografía tomada de Internet

viernes, 9 de julio de 2010

Relato erótico


En las noches de desvelo, cuando mi imaginación da para mucho más, sola en mi cama, puedo visualizar el siguiente encuentro. Recuerdo cuando conocí tu oficina por primera vez, con esos muebles de madera al parecer de caoba, con la mesa de cristal al centro.

Era sábado y tenía que terminar unos pendientes en la oficina, misma que abren sólo de lunes a viernes. Llegaste porque tenías llaves de allí mismo y con un pretexto parecido. Los guardias se retiraron a su casa, no había nadie más.

Yo llevaba una minifalda con medias a la altura de las rodillas, con unos moñitos coquetones para irme de antro terminando el trabajo, unas zapatillas altas y una blusa transparente con los hombros altos, un corpiño de encaje y un collar a la altura de los senos. Tú, guapo como siempre, llevabas tu pantalón de vestir, camisa de manga larga, péndulo de obsidiana y aroma a mar.

Me tocaste el hombro cuando yo trabajaba frente a la PC, me sobresalté, nos reímos... Sentí cómo se erizaban mis vellos cuando me rozaste con tu cuerpo. Intentabas aclarar que no fue tu intención asustarme mientras mirabas mis piernas. Yo las abría un poco para dejarte ver un poco más allá de las rodillas. Me puse muy nerviosa, acercaste una de tus manos a mi pierna. Viniste hacia mí, al ver el camino descubierto me acariciaste los labios con tu boca, el cuello, bajaste a mi escote en donde la transparencia trastocaba mi ser exponiendo lo erótico del momento, con el sexo a flor de piel bajaste hasta la altura de mis piernas y, finalmente, hiciste a un lado la ropa que tenía sobre puesta, ya de por sí húmeda, con tu lengua introduciéndote hasta lo más profundo de mi existencia.

No pude más que emitir un leve susurro. Subiste nuevamente y pude acariciar tu aliento suave con pequeñas mordidas en la comisura de tus labios. Me comí tu cuello saboreando lo salado del mar con esencia a sexo. Comenzaba a quitar los botones de tu camisa uno a uno sin mediar palabra, tus dedos traspasaban la influencia de tu de por sí hipnótica manera de hacerme sentir deseada.

Recorrimos la sala de una manera muy insistente, unas veces sentía lo duro de la mesa y otras tantas la suavidad del tapiz de las sillas. Murmurabas una plegaria en voz queda, como aquél deseo que se pronuncia con un gemido; sin permitirme siquiera un suspiro de alivio comenzaste a arremeter en mi vientre.

Desde esa vez sueño amante con la necesidad de tu cuerpo, de ser poseída cada vez que te veo. Vago por mi mente haciéndolo posible y con esa intensidad la oscuridad de tu ser provoca mi lujuria posando de mil maneras en un entorno hostil, lleno de salvajes emociones.

Libera mis miedos con ansiedad y húndete en mi hoguera de manera intempestiva. Permite que me defienda mientras tu mente exige más. Sé el dueño de ese momento mientras me mantengo participante, inquieta, o comerte suave y delicadamente hasta que decidas instintivamente seguir tu camino a mi vientre.

Hoy quiero escribir sobre el sufrimiento


Me puse a pensar en ello después de escuchar que un amigo sufre y no se puede relacionar sanamente con sus parejas...

Mi mente comienza a volar, imagino todas las etapas del sufrimiento.
Cuando comienzas a sentir un hueco en tu cuerpo el cual se concentra a la altura de tu estómago, comienza a subirse hasta tu cabeza misma que te da señales de que estás a punto del desmayo; te acomodas, sientes ira, frustración, ganas de salir corriendo a solucionar el mundo que a cada minuto se te está cayendo pedazo a pedazo. De repente ya no te dan ganas de hacer nada, ni de salir, todo se vuelve en tu contra, las parejas besándose, los papás con sus hijos sonrientes, los amigos bromeando y jugando en plena calle, los abuelitos disfrutando un poco de sol, todo ocurre en tus narices...

Eres una mujer en plenitud, unos diecisiete dieciocho años de edad, acabas de salirte de casa de tus padres y, sin apoyo de ellos más bien en tu contra, apenas tienes dinero para comer... Regresas del trabajo a tu nuevo "hogar"; por fin eres libre de hacer lo que te plazca, pero no es así, con tu salario pagas el agua, mantenimiento, renta, luz, gas, pasajes, etc., y te quedan únicamente doscientos pesos para sobrevivir a la quincena, tus únicos alimentos son un pan y un litro de leche para toda la semana.

Recuerdas que la comida que hacía tu abuelita la detestabas: lo que darías ahora por un plato de sopa de ella. Te enfermas porque no has comido bien y no hay ni perro que te ladre, estás sola, en tu habitación, añorando ese té caliente que te traía tu mamá con mala cara y regañándote porque no entendías que había tenido un día de trabajo extenuante y venía cansada aún a atenderte.

Un día te corren del trabajo y viene la búsqueda de uno nuevo para sobrevivir.

Tus amigos desaparecen porque ya no tienes tiempo para divertirte ni salir con ellos. Comienzas a pensar que no te puede pasar nada peor, pero no es así. Llevas unos meses sin conseguir trabajo y vendes parte de tus pertenencias para seguir adelante, cama, ropa, medallas de oro y plata. Consigues trabajo al fin, regresas del trabajo sumamente cansada a dormir en un sillón maltratado porque fue lo único que pudiste conseguir. Tu novio... mmmm ¿cuál novio?

Estás llena de personas alrededor pero ninguna que te haga sentir importante como lo eras en casa de tus papás. La relación con ellos se vuelve cada vez más densa, nunca te visitan porque siguen enojados ya que una señorita decente no haría las cosas que tú haces.

Te involucras con una mala persona que te promete la luna y las estrellas y resulta que es casado y con dos hijos, recuerdas de aquel bebé que tuviste que abortar porque eras demasiado joven, tus papás nunca lo hubieran consentido y tu novio estaría en la cárcel porque eras menor de edad al embarazarte; trabajaste en ese tiempo de embarazo como loca para tener a tu bebé, porque tu novio no quiso hacerse responsable, pero eso no resultó porque tu trabajo requería estar todo el tiempo parada, de nueve a nueve, y al segundo día de trabajo forzado lo abortaste en el sanitario, obvio tus papás nunca se enteraron, tu vida se volvió miserable, era un infierno cada que venía tu periodo menstrual con los recuerdos de aquél amor fallido, esperanza perdida diseñada por la moral que te inculcaron en casa, y fue cuando huiste de allí antes de que te volvieran loca con esa frase de que una señorita decente no hace tales o cuales cosas.

En tu casa te etiquetan de oveja negra, mala influencia, de rebelde sin causa; tus padres no te hablan simplemente, ni en tu cumpleaños, ni en navidad, ni en año nuevo. El tipo que quiere salir contigo te exige tener relaciones, pero no tienes ganas, al negarte, entra a la fuerza a tu casa ya que él sabe que vives sola, ¡estás sola!, rompe tus ropas de dormir, te golpea, quiere forzarte a tener relaciones sexuales, te defiendes, te niegas, él se saca el pene y te lo restriega en el cuerpo para introducirlo, te defiendes como puedas, trae consigo un cuchillo y te corta la mano, tú logras zafarte y huyes de esa casa en donde se quedan tus triunfos, tus muebles, tu ropa, tu cosas que con tanto trabajo compraste de a poco.

Llegas a casa de tus padres, porque sabes que ningún otro lugar es seguro; allí tus papás por naturaleza te defienden en lo ideal, pero en la realidad ellos te dicen que tú tienes la culpa ya que en primer lugar nunca debiste salirte de su casa, después dicen que te lo mereces porque seguramente tú lo provocaste para que él te violara y luego para que te cortara, finalmente porque siempre has sido una rebelde y alguien debía darte una lección. Pides ayuda psicológica porque ya no puedes más con tanta emoción mal canalizada. Te liberas un poco...

Y si pensabas que a ti te iba muy mal, viene una de tus amigas que es muy inteligente, la más divertida, estudiosa, trabajadora, nunca fumó ni tomó alcohol, nunca se drogó, vino a decirte que tiene un tumor cerebral y no tiene lana para el tratamiento... Hubieras querido estar con ella todos esos años que nunca supiste más nada, pero no hay vuelta atrás... Todas tus penas se vuelven mínimas en comparación al sufrimiento de otras personas...

NUNCA NADIE PUEDE SABER LO QUE HA PASADO EN TU VIDA, NI EN LAS DE PERSONAS CERCANAS O TAL VEZ SÍ... LAS PERSONAS QUE SABEN LO QUE ES LA FELICIDAD ES PORQUE HAN SABIDO ANTES LO QUE ES EL SUFRIMIENTO Y ENTIENDEN QUE LA MISIÓN DE TODOS EN ESTE MUNDO ES SER FELICES, LA VIDA ES DURA, MUY CABRONA PERO AL MISMO TIEMPO HERMOSA... NOS JUEGA MALAS PASADAS PERO NADA QUE NO TE PERMITA SER FELIZ, ¡SÉ FELIZ Y HAZ FELICES A LAS PERSONAS CERCANAS!, REGALA UNA SONRISA, UNA PALABRA DE ALIENTO, NO SEAS INDIFERENTE ANTE EL SUFRIMIENTO DE LOS DEMÁS, NO SEAS NEURÓTICA NI HAGAS MAL A NADIE. QUE NADIE TE ROBE NI TE QUITE TU HERMOSA SONRISA NI TE DEJE HUELLAS EN EL ALMA, SÉ LA LUZ EN EL CAMINO DE ALGUIEN MÁS, SOBRE TODO SI ESTE ALGUIEN MÁS ES TU HIJO. PERMITE QUE EL AMOR ENTRE EN TU VIDA Y NUNCA TENGAS MIEDO DE VIVIR. TODOS Y CADA UNO DE LOS MOMENTOS FELICES Y TRISTES TE HAN HECHO CADA DÍA MÁS FUERTE, AHORA SABES QUE NO DEBES SER LA OSCURIDAD EN LA VIDA DE LOS DEMÁS.

viernes, 12 de marzo de 2010

Poemas del autor Saadi de Shiraz

Un joven de corazón y naturaleza de oro,
que ama a un amigo, es deseado en cada circunstancia;
Una vez, cuando sobre el océano se lanzó con su pareja.
ambos peligraron en un feroz remolino.
Un pescador se planteó a quien salvar primero,
una vida joven debe perderse en una muerte por ahogo;
pero el muchacho llorando ante la ola violenta, dijo:
"Déjeme, y coja la mano de mi compañero en vez de a mi."
Y en cuanto habló, un desmayo mortal le envolvió,
Con estas últimas palabra, la vida y el sentido común lo abandonaron.

Aprende que tiene el temperamento del amor superficial
Quién en la hora del miedo abandona a su compañero.
Los verdaderos amigos siempre actuarán como él de arriba
(Lo dice uno que es experimentado enamorado);
Sadi conoce completamente la parte del amante,
Y Bagdad comprende el corazón árabe.
Más de todo lo demás el ser querido es premiado por serlo,
Estando en el escondido mundo prohibido de los cálidos ojos.


De "El jardín de las rosas"

* * * *

El amor te convierte en puñado de arena como poeta
La paz y la satisfacción de tu corazón huirán,
llega la vigilia, aun favorable y sus características te atormentarán.
Durmiendo, tu amor en los sueños se sostendrá y perseguirá al amado.
Bajo sus pies tu cabeza se doblega hacia la tierra;
Comparado con él el mundo es una mísera corteza;
Ante tu ser querido el oro es de nula valía,
Por qué, porque el oro no es nada más que polvo
Apenas encuentras palabras para contarlo a otros,
y ninguna habitación queda libre para otros en tu mente.

De "El jardín de los placeres"

* * * * *

Cuando desde una nube una gota de lluvia caía,
ella vio el mar y muy avergonzada se sentía.
Ella decía ¿Quien soy yo frente a esta inmensidad?
Y mientras ella se miraba con ojos de humildad
una almeja la protegió en su cavidad.

* * * * * *

No pronuncies en secreto

No pronuncies en secreto palabra alguna
que no puedas repetir ante mil personas.
Antes de pronunciar un discurso,
aunque te lo reclamen con insistencia,
pregúntate si lo que vas a decir
es más importante que tu silencio.
Nunca te enorgullezcas del éxito de tu discurso.
Piensa en el número de ignorantes que hay en toda asamblea.
Recuerda que el único recurso definitivo es la espada.
Que sólo se tiran piedras al árbol que está cargado de frutos.
Que cuando mueras, sólo te llevarás aquello que hayas dado.
Que para el desgraciado, el trabajo es el único remedio eficaz.
Que es de locos discutir con una mujer:
porque, ¿quién discute con el agua, el fuego o el viento?
Que si hoy una mujer te dijo no, mañana, sin duda, te dirá sí.
Entre estas dos palabras hay un puede ser, que es lo mejor del amor.
Hiere la cabeza de la víbora con el puño de tu enemigo
y lograrás un bien.
Porque si tu enemigo vence, morirá la víbora.
Y si lo pican, tendrás un enemigo menos.

martes, 16 de febrero de 2010

Plagio a los XV


Los días pasaban de manera normal.
Una hermosa adolescente, de nombre Helena, estaba enamorada de lo bello que la trataba la vida. Tenía al novio "perfecto" a su lado, sus padres consentían su noviazgo; ellos dos se divertían, salían a fiestas, él le ayudaba a estudiar en las asignaturas que no entendía y, lo más importante para los padres, es que la apoyaba para que terminara la preparatoria.
Esta nena de complexión hermosa, delgada, tímida, femenina, tenía que presentarse ante la sociedad como la quinceañera que todo el mundo espera. Debía ponerse unas hermosas zapatillas. El vestido, más parecido a un merengue que a uno de mujer, trastocaba su figura. Su tocado.
Estaba muy ilusionada porque los quince años significa, en el estatus social, dejar de ser niña para convertirse en mujer, aunque tenía sus dudas. Ella sabía que una mujer es capaz de reproducirse, tiene hijos, se casa, se mantiene virgen hasta el matrimonio.
Nada impide que ese día busque ser feliz por sobre todas las cosas.
La misa se celebra en la Basílica de Guadalupe, familiares y amigos acuden a dar gracias a dios de que la hija "modelo" ha cumplido lealmente todas las condiciones que impone una religión como lo es la católica. Lo que no se explica Helena, es el porqué tiene que ocultar a sus padres cierta información para que no la descubran teniendo relaciones con su novio, ocultarles que se puso un piercing en el clítoris, etc.
Ella tiene muchas dudas...
Llega el día, todo mundo está a la expectativa de que la fiesta salga bien: cuando se confiesa ante el sacerdote la simpática jovencita, le dice al cura todos sus pecados, le cuenta sobre la intimidad que mantiene con su novio, las caricias previas, la emoción de sentirse deseada, eso sí, con mucho sentimiento de culpa; dichas declaraciones hacen que el sacerdote, al ver las hormonas florecientes en la figura de la muchacha, no tenga más que el deseo sano de cualquier hombre que admira la belleza femenina.
Por la tarde, cuando el sacerdote hace penitencia, se azota fuertemente al tener pensamientos pecaminosos debido a las confesiones de aquella tierna mujer.
Llegan todos a la iglesia, ella con un vestido dorado adornado con un corsé negro radiante. Luce la figura de una mujer joven y delicada, rellena por su madre quien le coloca algodón en las partes íntimas para resaltar su figura.
El sacerdote realiza la misa procurando no mirar a la joven (demasiado), misma que costó mil quinientos pesos, para celebrar que por fin ha dejado de ser una niña. Termina la misa, el sacerdote acude inmediatamente a sus aposentos a realizar el acto de sadomasoquismo puro ya mencionado.
El público halaga la hermosura de la joven, delgada, con senos desarrollados suficientemente, piernas bien torneadas y cintura pequeña, de facciones finas, piel bronceada...
A ella le gusta ser el centro de atención, la mamá orgullosa, comenta que la hermosura de su hija es heredada, se parece a ella.
El papá dedica unas palabras: Gracias por asistir a este evento de mucha importancia para mí y mi familia, le guiñe el ojo al compadre rico... Quiero que hoy, ADELANTE DE TODOS, reconozcan que mi hija ha dejado de ser SEÑORITA. El público enmudece, la mamá, que se encuentra al lado del padre desalmado, le da un codazo en las costillas indicándole que se trata del evento en donde la hija ha dejado de ser NIÑA, le pide que no ponga en vergüenza a la familia, el papá toma aire y continúa. Perdón, el día en que mi hija ha dejado de ser NIÑA para convertirse en mujer. Todos aplauden el valor del padre.
Comienza el vals, la presentación, la coronación, la entrega de la última muñeca; durante el vals de los padrinos y familiares que se encuentran allí reunidos, el papá ofrece primero a su hija al compadre rico para que le dé el visto bueno, luego viene el padrino que pagó casi toda la fiesta con tal de tener el honor de manosear a la nueva señorita. Llega a la pista de baile, la festejada indica a sus padrinos que la tienen que mover por todo el salón, ellos se concentran en sus senos haciéndole señas obscenas a su papá para indicarle que está "muy buena", el papá, satisfecho al saber que su hija es merecedora de personas de tan alta alcurnia, los deja un poco más de tiempo para que continúen bailando.
Durante el vals con su novio, el chambelán de honor, cae desmayada y sangra de la boca. La gente, preocupada, se acerca a ver lo que pasa. No hay quien falte que quiera darle respiración de boca a boca, alegando sus conocimientos de primeros auxilios aprendidos en aquél curso impartido por los bomberos en la primaria. Llega la ambulancia, todo corre en cuestión de minutos, avisan a la familia que se le rompió una úlcera gástrica causada por la mala alimentación de la joven hermosa con cuerpo perfecto. La mamá no lo puede creer, algo sospechaba cuando terminando de comer su hija se encerraba en el baño por varios minutos. Una nube cubre su cabeza, la mujer también se desmaya al saber que su hija está a punto de morir.
La joven despierta, desconcertada, con la boca seca y un tremendo dolor de cabeza. Se armó de valor, recordó todas aquellas ocasiones, como si fueran fotografías que pasan muy rápido... Una tras otra... O como pequeñas escenas de una película de terror de moda. ¡Qué arrepentida estaba ahora de tener ese cuerpo amorfo y que los cuidados y los mimos de las enfermeras le causarían sobrepeso. Pero ¿Qué podía hacer ella? Sólo hizo lo que la sociedad neoliberalista le exigía: ser la más bella en su fiesta de quince años para presentarse ante la sociedad. Respiraba pacíficamente mientras se preguntaba la razón del porqué su dios la castigaba de esa manera, ¿Acaso serían los cuatro abortos que tuvo antes? ¿O sería por aquellas veces que llegó a su casa con una botella de whisky vacía, colillas de cigarro, o por los piercings y tatuajes que se puso años antes sin permiso de sus padres?
Sólo recordaba a su novio que la tenía en sus brazos con las manos llenas de sangre, suplicando que trajeran a un médico. Se levantó, despacito para no caerse y verse en el espejo: "Eres una put...".
Tenía en su pensamiento aquél dicho popular "al que madruga dios lo ayuda", aunque madrugar para vomitar no está establecido en las leyes divinas. Ni modo, ya no había nada que hacer.
Ya los doctores habían encontrado restos de los abortos que había tenido e informado a los padres acerca de la situación tan precaria de la adolescente.
Claro que los días siguientes siguió saliendo el sol, aunque ella sintiera una helada brisa en los huesos que se le metía en las carnes blandas hasta la médula.
Sobra decir que esa amorfa masa y sin gracia y la hermosa Helena no se volvieron a dirigir la palabra.
Ella, desconfiada por seguir las reglas establecidas, se volvió retraída, casi no salía; dejó de tener el cuerpo hermoso de siempre y se volvió más cuidadosa en su alimentación, aunque mantenía una gran tristeza en el alma.

*** SoLeSkOaLa4eVeR ***

Bulimia


Bulimia:
No en todos los tiempos la vida fue una ironía
pero ahora no podemos decir que no lo es...
Siempre fingiendo lo que ya sabemos
y ocultamos lo que realmente queremos
no deseando que los demás vean
aunque al final todo perdemos.
Y pensamos que cortando una rosa
cada día sobreviviremos,
sin darnos cuenta de lo que estamos destruyendo...
Se alimenta el alma
más no el cuerpo...

*** SoLeSkOaLa4eVeR ***

lunes, 25 de enero de 2010

Viernes de lectura

Universidad Nacional Autónoma de México
Coordinación de Humanidades
Dirección de Divulgación de las Humanidades y de las Ciencias Sociales
Casa de las Humanidades

Viernes de lectura

Feliciano Carrasco, Natalio Hernández e Isidoro Meza presentarán
Escuchemos nuestras voces. Zapoteco, Maya, Náhuatl, Tzotzil, Purépecha.
Viernes 29 de enero de 2010, 18:00 hrs.

Este 29 de enero, con música, poesía y relatos, daremos inicio a un ciclo más de Viernes de Lectura en Casa de las Humanidades y vamos a adentrarnos en el conocimiento de una de las principales riquezas de nuestro país: el legado de las lenguas indígenas.

Se sabe que toda la cultura de los pueblos originarios era transmitida de boca en boca, con lo cual muchas historias, leyendas, relatos y pensamientos se han perdido o modificado a través del tiempo en ese intercambio entre el locutor y el escucha. Sin embargo, su literatura existe y es por ello que varias personas se han dado a la tarea de dejar registro sobre las letras indígenas.

El poeta náhuatl Natalio Hernández Hernández, el narrador náhuatl Isidoro Meza Patiño y el músico zapoteco Feliciano Carrasco nos acompañarán para abordar el tema y presentar Escuchemos nuestras voces, un interesante y único paquete multilingüe compuesto por cinco discos compactos y un cuadernillo con canciones, relatos y poemas en las lenguas maya, náhuatl, purépecha, tzotzil y zapoteco. Material que constituye una propuesta literaria y musical para que el público tenga un acercamiento a la diversidad de lenguas de nuestro país.

De esta manera, la organización Escritores en Lenguas Indígenas A.C. (ELIAC) en colaboración con el Programa Universitario México Nación Multicultural de la UNAM (PUMC) buscan con este material ofrecer a estudiantes, maestros y público en general, herramientas que contribuyan a abordar el multilingüismo de la literatura indígena de una manera vivencial.

VIERNES DE LECTURA continuará el 5 de febrero con Carlos Zolla, quien comentará su obra Biblioteca digital de la medicina tradicional mexicana.

Cada sesión tiene un costo de 30 pesos para todo público, no se requiere inscripción previa ni haber leído alguna obra de los autores.

La cita es de 18:00 a 20:00 horas en Av. Presidente Carranza 162, casi esquina con Tres Cruces en Coyoacán. Mayores informes en los teléfonos 56 58 11 21, 55 54 55 79 y 55 54 85 13 ext. 106, 102 y 110; difhum@servidor.unam.mx, www.cashum.unam.mx

domingo, 17 de enero de 2010

Buen uso del Español

El idioma Español tiene sus orígenes en el latín y un poco en el griego, en donde las palabras neutras, masculinas y femeninas tienen características especiales. Una de estas características de las palabras NEUTRAS, que no son ni masculinas ni femeninas, radica en distinguirlas por su terminación en "O". Algunas otras palabras masculinas y femeninas distinguen el sexo con el artículo implicando ambos géneros. MOTIVOS POR LOS QUE NO ES NECESARIO NI CORRECTO decir "mexicanos y mexicanas", "chiquillos y chiquillas", "niños y niñas", etc., etc. como el ignorante de Fox puso de moda y hoy en día otros ignorantes (políticos y comunicadores) continúan en el error.

Decir ambos géneros es correcto sólo cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: "mujeres y hombres", "toros y vacas", "damas y caballeros", etc., etc.

Otro detallito lingüístico... ¿"presidente", o "presidenta"?

NO ESTOY EN CONTRA DEL GÉNERO FEMENINO, SINO DEL MAL USO DEL LENGUAJE ESPAÑOL.

¿Cómo dijo que se dice? ¿"presidente" o "presidenta"?
En el idioma Español existen los participios activos como derivados verbales:
- El participio activo del verbo atacar, es atacante.
- El de sufrir, es sufriente.
- El de cantar, es cantante.
- El de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?

- El participio activo del verbo ser, es "ente".
- El que es, es el ente. Tiene "entidad".

Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación 'ente'.

Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independiente de su género.

- Se dice capilla ardiente, no ardienta.
- Se dice estudiante, no estudianta.
- Se dice adolescente, no adolescenta.
- Se dice paciente, no pacienta.
- Se dice comerciante, no comercianta

Un mal ejemplo sería:

La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta.

Qué mal suena ahora Presidenta, no?

Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando.
Aprender a utilizar el idioma es una herramienta para no perder nuestra propia identidad.
Sin palabras, ortografía, sintaxis, etc., esto sería un caos, no podríamos diferenciar el significado de nuestro propio idioma, recordemos que las prácticas del lenguaje para desarrollar nuestras relaciones interpersonales (e intra) se generan en el LENGUAJE, en el EJE llamado COMUNICACIÓN.
¡¡¡COMUNIQUÉMONOS ADECUADAMENTE!!!

(Mensaje de internet modificado)