miércoles, 28 de septiembre de 2011
Siete pecados capitales: Lujuria
domingo, 17 de enero de 2010
Cuentacuentos tirrenio
Discípulo del centauro Quirón, también fue ayudado por su abuelo Autólico quien lo llevó a cazar un jabalí que lo hiere, dejándole una cicatriz en la rodilla, la cual sería una seña particular para identificar a Odiseo una vez terminada la Guerra de Troya, de regreso a su palacio, por su mujer Penélope.
Una vez muerto Aquiles, es Odi quien recupera las armas del heroe muerto. En el botín de los griegos al conquistar Troya, a él le corresponde Hécuba, madre de Paris y Héctor y de otros 17 hermanos. Se embarcan con la tripulación, Ulises y Hécuba. Es en uno de sus viajes que esta mujer, al descubrir que en un reino no muy lejano el rey Poliméstor mató a uno de sus hijos llamado Polidoro, le saca los ojos en venganza; cuenta el mito que fue convertida en perra al escucharse su aullido por la muerte de sus hijos.
Uliblue fue el responsable del saqueo de los cicones, fueron desviados, él y su tripulación, hacia el país de los Lotófagos, en donde perdieron la memoria y Odi o Uli logró reivindicar a su gente de regreso a casa; sin embargo, terminaron en la isla de los cíclopes, donde causó el gran enojo de Poseidón al matar a su hijo Polifemo el cual se tragó a algunos de los compañeros de viaje.
Pasó por la isla de Eolo, al país de los Lestrigones (gigantes antropófagos), finalmente terminó en la Isla de Santo Domingo, Centro, Del. Cuauhtémoc, en donde habitaba la sirena Nigroamante (no nigromante sino nigroAmante), esta mujer tenía la facultad de convertir a sus enemigos en animales; Hermes acudió con Odi para advertirle sobre unas hierbas que le permitían repeler los hechizos de esta mujer. Así hizo el buen ítaco, quien obligó a la mujer a revertir la pócima que convertiría en cerdos a sus compañeros de viejas mmm digo de viajes!!! Se le vio por última vez tomando fotos antes de desaparecer bajo un reloj mágico... Interminable tiempo.
La mujer de Hierro
El análisis del feminismo, históricamente hablando, es necesario para abordar no sólo la aparición de dicho movimiento, sino para crear nuevas reglas que abran una gama de posibilidades a las ideas sobre el androcentrismo como fenómeno sociocultural, sobre todo en nuestro país; por citar un ejemplo, una de estas reglas sería que el hombre se quede en casa a cuidar y educar a sus hijos sin que sea mal visto o se dañe su reputación como varón.
Abordaré este tema con los feminismos de Graciela Hierro, autora mexicana con doctorado en Filosofía. En su obra, la escritora nos permite reflexionar sobre la condición sexuada de cada individuo al exponer que la diferencia entre géneros es debida a una cuestión cultural en donde existen reglas, roles determinados, valores, etc., que diferencian a varones y mujeres en la sociedad.
El feminismo es una cuestión histórica, dice Hierro, que amenaza con recrear sus construcciones sociales masculinas. Una referencia significativa para
la autora, es el personaje principal de una obra de Aristófanes: Lisístrata, la cual organiza a las demás féminas para negarse a tener relaciones sexuales con sus parejas debido a su abandono. En esta obra se manifiesta, en cuanto a la dominación del sexo varonil que no es tal, ante la inconformidad de las damas griegas durante este “desfavorable” incidente, que tuvo como consecuencia la dominación de las mujeres sobre los hombres.
Las mujeres cobran una mayor relevancia en la sociedad regida por una supuesta supremacía masculina, aunque no sea más que un apócrifo ideológico construido a partir de las diferencias sexuales. Hierro nos comenta al respecto que “estas diferencias se visualizan como derivadas del supuesto hecho de que la mujer carece completamente, o tiene en menor cantidad, algún ingrediente importante en la constitución masculina”. Aclara que estas suposiciones se representan a través de oposiciones bilaterales en las que se le da mayor relevancia al término masculino. Hierro propone resignificar los modelos universales, tanto en términos científicos como ideológicos.
CONCLUSIÓN. Considero que la negociación de ideas es fundamental para abordar temas como el feminismo; este término fuertísimo y equiparable con el del machismo no muestra una femineidad considerable, sino la supremacía de la mujer sobre el hombre, ideología en la que estoy completamente en desacuerdo.
Cabe señalar que el feminismo es, según una confesa, un término FÁLICO en donde la tolerancia y el respeto a las ideas diversas tiende a determinar posturas de verdades a medias por un grupo de personas, sobre todo cuando estas personas han sido, de algún modo, sometidas a la voluntad de otros, aunque no de la generalidad de la humanidad.
Hierro culmina su obra, a través de la revelación de mujeres intelectuales que reinventan su día con día, con una concepción de feminismo como sinónimo de igualdad entre los seres humanos, a partir de las diferencias propias de su naturaleza o género y no así de la capacidad intelectual de nuestra especie.
México, D. F., a 12 de enero de 2010.
martes, 1 de diciembre de 2009
No quiero oro ni quiero plata
¡No quiero oro ni quiero plata, yo lo que quiero es Iztapalapa!
Mujer de principios, con integridad, comprometida con la sociedad, esa es Clara Brugada quien fuera la candidata del PRD para ocupar el cargo de jefa delegacional en Iztapalapa; días antes de las elecciones ciudadanas, el TRIFE decide quitarla del nombramiento. Jesús Ortega (quien dividió al partido reestructurándolo de izquierda a derecha ultramoderna nazi o PAN) colocaría entonces a una mujer de apellido Oliva, eliminando así al PRD de Obrador en las próximas elecciones. En las papeletas aparecerá el nombre de Silvia Oliva, y no así de Brugada. Obrador no lo piensa más, decide que, en colaboración con el PT, sus aliados que luchan en contra del sistema panista autoimpuesto, y su grupo de trabajo, deben tomar el asunto seriamente; es cuando deciden conciliar el problema junto con Rafael Acosta, alias Juanito, quien sería en adelante el favorito para las próximas elecciones. Antes de la llegada de este señor Rafael Acosta mejor conocido como Juanito, cabe señalar que el PRD con Clara Brugada tenía el 57.3 % de las votaciones en Iztapalapa, el PRI tenía 18.2 %, el PAN Olivia Garza el 16.7 % y el PT junto con todos los demás candidatos apenas contaban con el 7.8 %, según la encuesta generada por el Gabinete de Comunicación Estratégica. Es decir, que del enfrentamiento entre Clara Brugada y Oliva apareció el tal Juanito, que sin el apoyo de Andrés Manuel López Obrador y Brugada el tal Juanito no hubiera ganado nada; sin embargo viene a decir que él, con el simple nombre de Juanito, ganó limpiamente la jefatura delegacional de Iztapalapa y que incluso podría ganar la presidencia del país. El acuerdo entre perredistas y Acosta fue muy claro, hacer que la gente votara por Rafael Acosta como representante legal ante el TRIFE pero con la intención de que este renunciara para cederle el puesto a Brugada, ya que sería ella quien triunfaría si no fuera por las mañas de las gentes que desean tomar el control de la delegación más grande de la Ciudad de México. Hablemos claro señor Acosta: la gente votó por Brugada, usted se dio cuenta demasiado tarde que ser jefe delegacional de Iztapalapa es una gran responsabilidad ya que el manejo de esta incluye los tres mil setenta y seis millones de pesos que recibe la delegación, controlar a los uno punto ocho millones de sus habitantes, por decir algunas de las posibles causas responsables de que los partidos deseen tener el control; dicho en otros términos más sencillos, quien controla Iztapalapa controla las votaciones de la Ciudad de México. Esquiroles y más esquiroles, Juanito se convirtió en objeto de los intereses de los más neoliberales, absurdos por no decir fatuos y nefastos políticos corruptos que no se sacian la sed de poder, quienes le quitan el derecho a los ciudadanos de decidir por quién votar. La gente grita Obrador!!! Obrador!!! Pero por Juanito gritan Traidor!!! Traidor!!!
