miércoles, 31 de octubre de 2012

CALAVERITAS LITERARIAS III



CALAVERITA A TARZÁN DAVE

La gente está muy raquítica
comiendo un poco de tortilla,
perro eso sí en la selva
Tarzán Lopez vive de maravilla.



CALAVERITA A ALEJANDRO

"Chateando" estaba la muerte buscado a quién atrapar
ella se sentía con suerte
cuando Alejandro empezó a contestar...


CALAVERITA A CHERRY KNOX

La parca estuvo presente
en su afán de reclamar,
llevándose una cerecita Knox
que se fue sin replicar.


CALAVERITA A JULIO

Julio, Julio, Julio lo que sabes de español
no te servirá para engañar a la parca,
ni aunque des teatro guiñol.
Tus alumnos gozarán de alegría
cuando venga por ti la parca,
angustiado el profe. repetía
¡por favor! No me lleves en una barca.
Pobre Julio se despidió con un lamento
y aunque intentó hacerse el muerto
vino la Catrina con malos pensamientos
¡Llévatelo flaquita! Aunque se ponga necio.



CALAVERITA A ALBERTO

Soy esa calaverita
que se mezcla entre la gente
mientras Alberto espera en la galerita
me ves venir con pendiente.
No te desesperes
que algún día será
y tal vez ese día
lo quieras dejar pasar.


CALAVERITA A MATSUMARA

¡Ay calaca recanija!
que tan mal me has tratado,
te llevaste a Matsumura
que muy bien se ha portado.
Miguel qué latoso
ya te fuiste a descansar,
ahora mismo achacoso
en domingo te he de llevar.



CALAVERITA A JUAN MANUEL ZÁRATE

Estaba Juan Manuel Zarate
fumándose un cigarillo
llegó la muerte y le dijo:
te acompaño con el humillo
pues yo ya no puedo fumar
y si sigues así
te pasará lo mismo que a mí.



CALAVERITA A NORMALISTAS


Estaba la pobre muerte 
angustiada por los salones
porque la maestra Edith Gutiérrez
le dio malas calificaciones.
En eso viene Noel a la escuela 
para tomar clases en el salón, 
que se le aparece la huesuda 
y se lo lleva a la dirección.
La parquita muy sonriente 
va repleta de loción, 
porque Mario amablemente 
la invitó a su mansión.
A los profesores de la secundaria
la muerte se los llevó
un incendio en la escuela
con sus vidas acabó.




CALAVERITA LITERARIA A IRAÍS

Iraís por el panteón caminaba sola
en la penumbra se sentó junto a una amapola,
no se fijó que a las tumbas se acercaba
y la parca de allí se levantaba.
Naye comenzó a correr desesperada
pero la parca de la pata la agarraba,
la hizo bailar de a de veras
¡Ah, qué parca tan condenada!


CALAVERITA A ALÁ

El querido profesor Alam
a sus alumnos explicaba
que la muerte es parte de una enramada
mientras a una calaca acariciaba.
¡Ay, nanita! No me espantes,
profesor mejor sólo ven el martes
cuando la parca ya no vea en las artes
la manera de que al más acá te apartes.





CALAVERITAS LITERARIAS II

CALAVERITA A MARIO

La parquita muy sonriente 
va repleta de loción, 
porque Mario amablemente 
la invitó a su mansión.



CALAVERITA A NOEL 

Estaba Noel en la escuela
tomando clases en el salón,
en eso que se le aparece la huesuda
y se lo lleva a la de la dirección.
 



CALAVERITA A EDITH GUTIÉRREZ

Estaba la pobre muerte
angustiada por los salones
porque la maestra Edith Gutiérrez
le dio malas calificaciones.



CALAVERITA A DIEGO CHAKÓN

El salón no está mojado,
no hay lluvia ni inundación,
pero Diego amaneció ahogado,
no se halla la explicación.



CALAVERITA A ANNAIRA

Una niña juguetona
era la hermosa Annaira,
que no fuera tan glotona
yo tenía la esperanza.



CALAVERITA A ADRIÁN

La muerte a Adrian sorprendió
jugando en la resbaladilla,
y llorando se marchó
con un golpe en la rodilla.






CALAVERITAS LITERARIAS I


CALAVERITA A JORGE KOKO FER

Estaban en casa de Koko
cuando les llegó la muerte
y aunque todos se divertían
alguno no tendría suerte.
Jorge estaba tranquilo
y ni siquiera cruzó los dedos,
él confiado decía
que sólo se lleva a los feos.

CALAVERITA A DEN VILLUENDAS

La Catrina se la llevó con coraje
en medio de un inmenso dolor
esta bella y sexy mujer salvaje
que decía ser ardiente en el amor;
la muerte despiadada e impía
con crueldad y frialdad la mató.
¡Heeeeeeey, güera! No te vayas por favor,
te lo imploro de rodillas
no me vayas a llevar...
Den le cantaba a la parca
todo el día sin parar.


CALAVERITA A ULISES GONZÁLEZ

Una noche muy lluviosa
la muerte andaba de rondín, 
buscaba en forma insistente 
el concierto de Tiesto sin fin.
Pasó cerca del huerto
del buen Ulises González,
que se lo lleva al concierto
arrastrándolo por los carrizales.





Calaveritas literarias


CALAVERITA A ALONSO SANTANA

Profundamente enterrado
se encuentra Pancho Pantera
que por andar de enamorado
hoy es una triste calavera.
Mujeres tuvo a montón
era guapo y un chingón,
descansa en los panteones
aunque nunca se le quitó lo mamón.



CALAVERITA A LAS HERMANAS MUÑOZ SANDOVAL

La compañía Muñoz y Sandoval
tuvo que cerrar sus agencias
quebró por las malas influencias
que se las llevaban a bailar.
La fiesta fue muy anormal
ya que las hermanas no sabían
que se las iba a cargar
toditita la muchedumbrería.



CALAVERITA A RODRIGO CABALLERO

Llegó la parquita gritando
¡Se acerca el día primero!
como maquinita va bailando
va por Rodrigo Caballero.
Aunque se esconda el señor
en algún negro agujero
se lo va a llevar con amor
porque es todo un caballero.
Ya que se se fue por su lado
acompañó a la flaca al panteón,
la flaca lo trae un poco empinado
porque siempre anda de reventón.










jueves, 14 de junio de 2012

Poema de Julio Cortázar: Yo tuve un hermano.


El escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) escribió en 1967 un poema dedicado a Ernesto Che Guevara en el que señala, desde su perspectiva de intelectual comprometido con la realidad de América Latina, lo que mucho sentimos al recordar la figura del Guerrillero Heróico: “le tomé su voz, libre como el agua”.


No nos vimos nunca pero no importaba. 
Yo tuve un hermano 
que iba por los montes 
mientras yo dormía. 
Lo quise a mi modo, 
le tomé su voz 
libre como el agua, 
caminé de a ratos 
cerca de su sombra. 

No nos vimos nunca 
pero no importaba, 
mi hermano despierto 
mientras yo dormía, 
mi hermano mostrándome 
detrás de la noche 
su estrella elegida.

Pablo Neruda*: Tristeza en la muerte de un Héroe



Los que vivimos esta historia, esta muerte y resurrección de nuestra esperanza enlutada,
los que escogimos el combate y vimos crecer las banderas, supimos que los más callados
fueron nuestros únicos héroes y que después de las victorias llegaron los vociferantes
llena la boca de jactancia y de proezas salivares.

El pueblo movió la cabeza:
y volvió el héroe a su silencio.
Pero el silencio se enlutó hasta ahogarnos en el luto cuando moría en las montañas
el fuego ilustre de Guevara.

El comandante terminó asesinado en un barranco.
Nadie dijo esta boca es mía.
Nadie lloró en los pueblos indios.
Nadie subió a los campanarios.
Nadie levantó los fusiles, y cobraron la recompensa aquellos que vino a salvar
el comandante asesinado.

¿Qué pasó, medita el contrito, con estos acontecimientos?

Y no se dice la verdad pero se cubre con papel esta desdicha de metal.
Recién se abría el derrotero y cuando llegó la derrota fue como un hacha que cayó
en la cisterna del silencio.

Bolivia volvió a su rencor, a sus oxidados gorilas, a su miseria intransigente,
y como brujos asustados los sargentos de la deshonra, los generalitos del crimen,
escondieron con eficiencia el cadáver del guerrillero como si el muerto los quemara.

La selva amarga se tragó los movimientos, los caminos, y donde pasaron los pies
de la milicia exterminada hoy las lianas aconsejaron una voz verde de raíces
y el ciervo salvaje volvió al follaje sin estampidos.
* Poeta chileno (1904-1973).
**Fin del mundo. Santiago, Edición de la Sociedad de Arte Contemporáneo, 1969.

viernes, 1 de junio de 2012

Niña, no salgas a la calle


Caminando por la gran Ciudad
los proscritos me insultaban
no veían mi cadencia, ni mi sexo,
ni mis labios;
supongo que odiaban a la mujer.


Caminaba sola,
las calles eran una pesadilla;
apenas salía y parecía que andaba desnuda aún vestida.

La falda, las medias, los tacones,
toda mi humanidad era agresiva 

para la gente brutal
que me miraba con sus obscenas miradas
y desnudaban mi timidez, mi decoro, mi simpatía.

¡Con sus hocicos vociferaban improperios!
Lastimaban mis senos, vientre, glúteos, piernas.

Sabes: 



No te vistas con hábitos ni con disfraces de halloween
no te cambies el maquillaje ni ocultes tu figura.
Aléjate de los brutales huye de sus asquerosas fauces;
¡no temas!

Tu hermosura no es tu falda, ni tus senos,

Tu hermosura es tu fragilidad.

Himno Nacional Mexicano


Es importante analizar el Himno Nacional Mexicano para que reflexionemos sobre la lucha armada, desde los mexicas hasta la Guerra de Independencia, posteriormente la Revolución Mexicana, así como de los héroes que nos dieron PATRIA; pero no aquellos que nos enseñan en los libros de historia, sino a todos los verdaderos héroes y heroínas que dieron su vida para que nosotros tengamos un México mejor, con derechos y obligaciones, como ciudadanos libres, alejados de los enajenamientos y educados bajo el abrigo de la democracia, apoyados con el método científico (no religioso).



Veamos como el Himno no enaltece a Emiliano Zapata ni a Pancho Villa o a Venustiano Carranza o a Álvaro Obregón, sino a los "otros", a toda la gente que sufrió los embates de la lucha; seguramente están muy orgullosos, desde donde se encuentren, de los estudiantes y profesores que defienden lo que nos heredaron: ¡UNIÓN Y LIBERTAD!


LETRA COMPLETA DEL HIMNO NACIONAL MEXICANO 




Mexicanos al grito de guerra
el acero aprestad y el bridón
y retiemble en sus centros la tierra
al sonoro rugir del cañón. 

Ciña ¡Oh, Patria! Tus sienes de oliva
de la paz del arcángel divino
que en el cielo tu eterno destino
por el dedo de Dios se escribió.

Más si osare un extraño enemigo 
profanar con su planta tu suelo
piensa ¡Oh, Patria querida! Que el cielo
UN SOLDADO EN CADA HIJO TE DIO.

En sangrientos combates los viste
por tu amor palpitando sus senos,
arrostrar la metralla serenos
Y LA MUERTE O LA GLORIA BUSCAR.

SI EL RECUERDO DE ANTIGUAS HAZAÑAS
DE TUS HIJOS INFLAMA LA MENTE
LOS LAURELES DEL TRIUNFO TU FRENTE
VOLVERÁN INMORTALES A ORNAR.

Como al golpe del rayo la encina
se derrumba hasta el hondo torrente
la discordia vencida, impotente, 
a los pies del arcángel cayó.

Ya no más de tus hijos la sangre
se derrame en contienda de hermanos
sólo encuentra el acero en tus manos 
quien tu nombre sagrado insultó.

Del guerrero inmortal de Zempoala
te defienda la espada terrible 
y sostiene su brazo invencible
tu sagrado pendón tricolor.

Él será EL FELIZ MEXICANO
EN LA PAZ Y EN LA GUERRA CAUDILLO 
porque él supo sus armas de brillo 
circundar en los campos de honor.

¡Guerra, guerra! Sin tregua al que intente
de la PATRIA manchar los blasones
¡Guerra, guerra! Los patrios pendones
en las olas de sangre empapad:

¡Guerra, guerra! En el monte, en el valle, 
de los cañones horrísonos truenen
y los ecos sonoros resuenen 
con las voces de ¡UNIÓN! ¡LIBERTAD!

Antes, Patria, que inermes tus hijos 
bajo el yugo su cuello dobleguen
tus campiñas con sangre se rieguen 
sobre sangre se estampe su pie. 

Y sus templos, palacios y torres
se derrumben con hórrido estruendo 
y tus ruinas existan diciendo
DE MIL HÉROES LA PATRIA AQUÍ FUE. 

Si a la lid contra hueste enemiga
nos convoca la trompa guerrera
de Iturbide la sacra bandera
¡MEXICANOS VALIENTES! Seguid:

Y a los fieros bridones les sirvan 
las vencidas enseñas de alfombra;
los laureles del triunfo den sombra
a la frente del bravo adalid.

Vuelva altivo a los patrios hogares 
el guerrero a contar su victoria,
ostentando las palmas de gloria
que supiera en la lid conquistar:

Tornáranse sus lauros sangrientos
en guirnaldas de mirtos y rosas
que el amor de las hijas y esposas
también sabe a los bravos premiar. 

Y el que al golpe de ardiente metralla
de la Patria en las aras sucumba, 
obtendrá en recompensa una tumba 
donde brille de gloria la luz:

Y de Iguala la enseña querida
a su espada sangrienta enlazada
de laurel inmortal coronada
formará de su fosa la cruz. 


¡PATRIA! ¡PATRIA! TUS HIJOS TE JURAN 
EXHALAR EN TUS ARAS SU ALIENTO 
SI EL CLARÍN CON SU BÉLICO ACENTO
LOS CONVOCA A LIDIAR CON VALOR.

¡Para ti las guirnaldas de oliva! 
¡Un recuerdo para ellos de gloria!
¡Un laurel para ti de victoria!
¡Un sepulcro para ellos de honor!

Autores: Francisco González Bocanegra y Jaime Nunó
Derecho y Cultura, núm. 13,
enero-abril de 2004
pp. 217-219

viernes, 4 de mayo de 2012

Lánguida psicodelia


Esta mañana me levanté desnuda sin remordimientos por fumar mientras pienso, con ánimo psicodélico y vi tu último mensaje. Anoche me paré frente al espejo y miré mis tetas, están un poco pequeñas, las tallaré con crema. Desde que conseguí borrar tu número no he parado de fumar como puta en la ciudad; como la más bandida de las putísimas que fuma porque piensa que su vida de miseria acabará pronto. Me paré de la cama pues, desnuda.

Encendí la radio y puse el cd para escuchar su música. Mi recubrimiento íntimo cubre apenas un pedacito del piso, mi piel, esa madera ebanosa lustrada se cubre de agua, noto que ha perdido peso; mi cuerpo está en el piso.  ─═Quiero ser más delgada, muy delgada, con frente amplia y cejas muy pobladas; quiero perder más peso me siento obesa═─ ♪♪ . Me puse unas botas sin medias y entré al baño.

Ahora sólo tú y el puto número me tranquliza. ¿Con quién la estarás pasando? ¿Por qué no me habrás llamado? He decido no saberlo e irme al vater, me paro frente al espejo, miro mi cara, mis dientes amarillos, mi lengua, mi mano... La pasta de dientes está en mi boca, la menta recubre todo el espacio que ensució el cigarrillo.

Decido no pensar más mientras paso la esponja por mi cara, sigo con el cuello, el ombligo. Escucho la música, suenan tus ideas, me dan ganas de bailar mientras caen las gotas. Ahora ya no tengo ganas de pensarte más, pues mi vida se consume poco a poco recordando tus labios, tu cara, tu cuerpo, tu sexo. 

Antes de ayer estuve en la cama de alguien, me encantó, bailé al ritmo del beat, pero pensaba en ti. Entonces me encontraba frente a un espejo y te veía, pensaba en él y venía hacía mi cuerpo; ahora está triste mi cuerpo. 

Dicen que las personas vemos lo que deseamos ver, tal vez yo deseaba ver mi cuerpo triste. Pues yo veía mi cuerpo triste. 

Me tiré la toalla en el cabello y prendí un cigarro, la constelación que se formaba con el humo dejaba un rastro azul. Iluminé el baño como el sol ilumina la vida de las personas. Cada vez que pienso en ti se me alborotan los sentimientos, se me acaba la paciencia, me caigo en pedazos, todo este amor que siento muere de la peor manera y cualquier manera es la peor de todas; prefiero que el sentimiento viva en mí antes que mis pulmones mueran. 

Ya borré tus mensajes, tus palabras, tu número... quisiera saber lo que sigue y cuándo terminará todo esto.